domingo, 3 de noviembre de 2013

Salida en barca

Como ya he comentado alguna vez, no soy muy aficionado a pescar en barca, principalmente porque me mareo si no es una barca grande en la que me pueda mover.


En este caso se trataba de una ocasión especial, ya que Oscar ha venido de puente y tenía ganas de pescar sepias, así que me hice el ánimo y me apunté con él y con Alejandro.
Teníamos previsto realizar una salida hasta mediodía, porque por la tarde habíamos quedado con José en su coto para ir a la dorada, pero alguien nos debió echar un maldeojo porque no cumplimos ninguna de las previsiones jejeje

Llegamos al embarcadero con la salida del Sol y cargamos la barca.
Al arrancar el motor sonaba gordo, como si no le hubiéramos quitado el starter, pensábamos que estaba frío, pero se había descarburado y nos dejó tirados nada más salir de la playa...
Probamos todo lo que se nos ocurrió, pero no conseguimos arrancarlo, así que volvimos al embarcadero remando para revisarlo en tierra.

Finalmente Alejandro lo puso a punto y conseguimos salir, pero habíamos perdido 3 horas y algunas barcas ya estaban saliendo del agua cuando nosotros entrábamos... no parecía muy prometedor.

Yo quería pescar a spinning desde la barca porque tenía ganas de estrenar la Sakura con una pieza de porte, llevé unos cuantos señuelos por si nos encontrábamos alguna pajarera o veíamos ataques de camino al pesquero.
Tras comentarlo con ellos, decidimos curricar hasta llegar al pesquero, como quería intentarlo al dorado  con minows grandes y ellos a la bacoreta con jigs, montamos una caña de cada y fuimos a una velocidad intermedia para tentar a las 2 especies.

El Sol estaba alto, prácticamente era mediodía, no había mucha fe la verdad y sí bastante ansiedad tras lo ocurrido con el motor, y hacíamos cábalas de como iría la jornada mientras nos dirigíamos hacia unas gaviotas pescando.
No se apreciaba excesiva actividad cuando Alejandro vio un ataque, enfiló la barca hacia la zona y tuvimos la primera picada de bacoreta... desafortunadamente no se clavó y Oscar se quedó con ganas de batalla, pero fue suficiente para despertarnos el ansia a todos jejeje

Nos pusimos a escudriñar el agua y a los pocos minutos vimos otro ataque, así que misma estrategia, la "atropellamos" con la barca y mismo resultado... picada en la Sakura!!! esta vez si se clavó bien y empecé a trabajarla.
Pegó un salto y pudimos ver que no era muy grande, pero peleó bastante y dio un par de saltos más.
En ningún momento puso en apuros la caña (que va de miedo, cada día estoy más contento con ella) y el Catana recoje lo suficientemente rápido para que no destense, así que la pelea fue corta y acabó en el salabre de Alejandro... mi primera bacoreta en el saco y la Sakura se ha estrenado con sobresaliente.

Dimos otra pasada por la zona, pero no vimos movimiento en la sonda... poquísima actividad... así que pusimos rumbo hacia la profundidad adecuada para las sepias.

No se hicieron de rogar, al poco de llegar empezaron a picar, en la primera deriva saqué 3, otra Alejandro (la más grande de la jornada) y perdimos varias.
Antes de recuperar dimos con otra zona, saqué otra y perdimos 3.

En la siguiente deriva, el resultado fue similar, Oscar, tras probar varios señuelos, se estrenó y nosotros sacamos un par más cada uno y en esta ocasión me harté de perder picadas.

Pasó mediodía y bajó la cantidad de picadas, yo pensaba en curricar y volver a casa a tiempo, pero ellos estaban tocando alguna sepia más y me querían remontar el resultado jejeje

Realizamos 2 derivas más, que para mí no fueron buenas, me dio un mareo y me las pasé vomitando...
Al final en la última deriva me quedé en 7 sepias, perdiendo una enorme que hubiera sido el colofón ideal... Alejandro se puso con 2 cañas dispuesto a ganarme pero se quedó en 6 jejeje y Oscar en 3, en total 16 sepias y otras tantas que se soltaron, nada del otro mundo pero para nosotros suficiente para divertirnos un rato.

De camino a casa repetimos curri porque ya estaba oscureciendo, solo cambiamos el tipo de señuelo porque esa velocidad nos parecía demasiada para los dorados, así que volvimos buscando bacoretas.

El triunfador de la tarde fue un Allie magnet que me regaló mi novia y que no suelo utilizar a spinning, pero que confirmó su reputación con un bonito que sacó Oscar y estreno tanto del señuelo como de "la Perla Negra" en esta especie.


No me pude resistir a hacerme una foto con él


Y así concluyó la jornada, o eso pensábamos, porque el mal fario volvió a aparecer...
Por despiste se nos lió una línea en la hélice, por lo que llegamos al embarcadero de noche, me puse malísimo del mareo y con el estómago vacío no se me pasó ni en tierra...
Para rematar la jugada el coche cogió aire y no arrancó hasta que le pusimos más gasolina....

Total que estábamos sin cebo, sin comer y ya era hora de cenar, por lo que decidimos cancelar la jornada a surfcasting que teníamos programada con José.
Al menos él salió, pescó un buen par de doradas y no pilló el mal karma que nos acompañó a nosotros todo el día jejeje

4 comentarios:

  1. jaajaja otra batallita para recordar con los años!!!! por lo menos pillasteis unas cuantas sepias... buen cebo para el tiempo que va llegando...

    a mi me han invitado varias veces a ir en barco, pero si nunca fui capaz de montarme en una atracción de feria, que pasaría si me monto en barco???? seguro que me paso la jornada asomado por la borda vomitando jajaja no se si me animaré añgún dia, de todas formas lo tuyo, sabiendo que te mareas, tiene un gran mérito. Un saludo

    Puce

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  2. jejeje ya ves, nos pasó de todo...

    todo es echarle huevos jejeje es más psicológico que otra cosa, pero cuesta controlarlo si te agobias

    si tienes algún amigo dispuesto a llevarte, prueba el currican, que navegando no te mareas, el problema viene cuando fondeas o derivas y miras para abajo para hacer algo

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  3. buena salida de pesca , a pesar de las complicaciones jejej me alegro por la pesquera!

    saludos!

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